lunes 17 de septiembre de 2007

Mentiras

Una vez dije una mentira. Es la primera mentira a mis padres de la que soy consciente, igual antes hubo alguna más... después no, porque el susto fue monumental. Yo tendría unos 10-11 años (5º de primaria) y había quedado con mis amigas para ir al cine, íbamos a ver "la Isla de las cabezas cortadas" y no se porqué le dije a mi padre que ibamos a ver "Babe el cerdito valiente". Me imagino que pensaría que asi colaba fijo. El caso es que mi padre me llevó al cine, que era uno de esos de hace tiempo que solo tenían una sala y solo proyectaban una peli y... por todas partes anunciaban carteles enormes que la peli que se iba a proyectar era "La isla de las cabezas cortadas". Recuerdo el cabreo monumental de mi padre, recuerdo que ni se despidió, me dejó en el cine y se fue, recuerdo lo poco que disfruté de la peli, recuerdo a mi conciencia, el dolor de tripa de remordimiento y recuerdo lo mal que lo pasé esa noche que mi padre ni me dirigió la palabra.

Hoy he llegado a casa y mi padre me ha enseñado una carta que le escribí ese día y se la metí en la maleta, porque al día siguiente se iba de viaje. Pongo la carta, que es una monada.... yo me he reido mucho.




Por si alguien no entiende la letra, "traduzco" lo que pone (aunque aconsejo pinchar en la foto para verla más grande, es mucho más graciosa...

"Hola papá:

Mira, lo que voy a escribirte no te lo digo hablándote porque conociéndome me pondría a llorar.

Lo siento, perdón. Yo no quería decirte una mentira, pero tampoco quería quedarme sin ir al cine y quedar como una...

Te lo he metido en la maleta para que lo pienses durante el viaje y mientras que tu piensas si me perdonas o si no, yo pensaré sobre lo que he hecho. Dame una oportunidad más y si alguna vez digo una mentira te prometo que rectificaré enseguida.

Como no quiero que experimentes lo que experimento yo con cada sermón me despido:

el beso con más cariño que te aya (haya) dado nunca te lo doy ahora ¡mmua!

Te quiere tu hija:

María Bofarull (suerte que sea éste (mi apellido) y no sánchez, por ejemplo)

Pd- Si me perdonas cuando llegues, nada más llegar, me das un beso"

30 comentarios:

Leyre dijo...

Maria casi me hace llorar...me he colado en la piel de tu padre, sin querer. ¿Es graciosa eh? que conste que yo lo he mirado ya del lado adulto.jaja!

Nodisparenalpianista dijo...

Oye, pero termina la historia: ¿te dio el beso al volver o no????

Anónimo dijo...

Yo si fuera tu padre te hubiera dado un peazo de beso a la vuelta q te hubiera comido..

ARP dijo...

Entiendo perfectamente que tu padre guardase la carta. Yo la enmarcaría.

María dijo...

Yo cuando la he leido también me he emocionado. Y más viendo el recuerdo tan diferente que guardábamos mi padre y yo de lo mismo. El sólo se acordaba de la carta. Todo lo demás lo intuía "tiene pinta de que me habías mentido" "querías ir al cine creo, eso pone"... "pero la carta es una monada, me he emocionado cuando la he encontrado". Y yo "mentira" "Babe el cerdito valiente" "dolor de tripa" "mal trago " "nunca más"... es bonito no? a mi me ayudó mucho, por eso la cuelgo aqui!

Pianista claro!! Si uerzo la memoria, me recuerdo en mi cuarto (pegadito a la entrada) oyendo el ruido de las llaves de mi padre al llegar a casa y pasar mucho miedo. Pero me dio un beso, claro.

anónimo, me lo dio!

Arp. Bienvenido! vuelve eh??. Si, la verdad es que es una carta monísima! jajaja

am dijo...

Genial la carta. ¿Pero qué de malo tendría que tu apellido fuera Sánchez? jajaja.

Nodisparenalpianista dijo...

Vale, primera duda aclarada (no esperaba menos, la vderdad).
La segunda: ¿al final viste la peli o no?

Juanan dijo...

Desde luego, para comerte a besos... ¡ya me has puesto blandito! jo...

Polilla dijo...

Impresionante...
Dicen que el mejor negocio del mundo sería comprar a una persona por lo que vale y venderla por lo que cree que vale... viendo que existe alguien como tu, no me vale ya esa teoría...
Supongo que tu padre te mató a besos...

Marta dijo...

¡¡MARÍA, ERES UN SOL DE PRIMAVERA!!

Me alegra muchooo que estés de vuelta ;)

Un besote.

Mariana :) dijo...

¡La carta es una monada! Y tu papá que la guardó también...
Saludos

J. dijo...

María. Fuiste una tramposa adorable.

Linda, muy linda.

María dijo...

am... era una manera de "agradecerle" mi apellido, que se lo debo a él... yo qués e tenía 11 años!!! pero vamos que conste en acta que no tengo en contra de los sánchez.

Pianista... que no me prestas atención cuando me lees... si, vi la peli aunque no la disfruté por puro remordimiento...

Juanan... jajaja

Polilla gracias, ¿te ha gustado? no se si entiendo eso del negocio... pero bueno, viniendo de ti no puede ser nada malo! jejeje.

Marta! jajaja tu si que eres un sol!! jajaja de primavera... no sé, yo creo que soy más de frio eh??? Gracias!!

Mariana, ahí ahí, mi padre es un crack.

J. gracias!... aunque ahora que releo tu comentario... ¿gracias? ¿tramposa? no soy tramposa... un poco cobarde si, porque me da miedo llorar en público, ni con mis padres, pero tramposa...

Á. Matía dijo...

Nada, tonterías. Después de la primera mentira una va cogiendo práctica..

-Es que a mis amigos les dejan hasta las 12.

-Es que vamos todos.

-Que yo no bebo

-Qué fuerte, han suspendido a toda la clase..

En fín, que hay que sobrevivir a los padres..jeje

Muy tierna y graciosa la historia. Lo mejor, lo de los sermones. Jejej

Un saludo María

J. dijo...

Sí, sí. Tramposa. Jaja. Lo fuiste...

Enrique Monasterio dijo...

¿Y yo qué pongo? Firmo todo lo anterior, y trato de contener la baba que se me cae ahora mismo a chorros.

Nodisparenalpianista dijo...

Majos los Bofarulles.

am dijo...

Sí, que era una broma jaja. Yo lo decía porque se me hizo muy tierno el detalle, de recalcarle el gusto que sentías por tener ese apellido y no cualquier otro.

patzarella dijo...

¡María!¡Es que te comes a esa niña!¡Y mira que eras tu! jaja ¡Con una carta así cualquier papá se derrite! Pero eso de que nunca más les hayas dicho alguna mentira..., jeje, ¿ni verdad a medias? jaja Nada, si tu lo dices yo te creo ;-)

El futuro bloguero dijo...

María. UN BESAZO.

Te lo mereces. Esa carta la habría guardado como oro en paño.

Que familia más divertida. Como dice NDAP, majos los bofarulles

Juan Rodríguez Millán dijo...

A estas alturas poco puedo dedir... Pero que sepas que me has provocado una sonrisa de oreja a oreja que ya no se me quita en todo el día...

¡Qué cría más encantadora (casi tanto como la adulta que escribe este blog, je, je...)!

sintomático dijo...

¡Qué preciosidad y qué morro! Así te ganas a quien quieras, chica.

PD: También mentí, una de las primeras veces, no sé si la primera, para ir al cine. Lo malo es que yo vi un bodrio tremendo: Historias del Kronen. Y no se enteraron, jeje!

Carcajäda* dijo...

Jo que bonito María! Me ha encantado! Mentiras de esas las hemos dicho todos alguna vez, y que mal sientan.. BesitOS!

Néstor dijo...

MARÍIIIAAA (dicen que si pones mayúsculas simulas gritar, que es lo que quiero), tu carta es una pasada... No me extraña que tu padre la guardara: yo me habría echado a llorar.
PD: la firma es de notaria. Lástima que al final te torcieras.

Altea dijo...

Néstor me ha pisado el comentario, pero da igual, lo digo: No me extraña que tu padre la guardara.

Anónimo dijo...

La carta monísima!
Por cierto, en tus blogs favoritos te falta uno super importante. "Pensar por libre" de D. Enrique Monasterio. Es buenísimo. Sé que lo conoces. No me digas que no es de tus preferidos?

María dijo...

Anónimo, tienes toda la razón. Gracias!

E. G-Máiquez dijo...

Que pena no llamarme Sánchez (¿valdría García?) para hacerme un poco el ofendido y que las alabanzas no fueran tan unánimes? Pero el caso es que me gusta hasta esa 'sutil' alabanza geneológica a tu enfadado padre.

Verónica dijo...

María, si yo fuera tu padre, se me habría caído la baba a chorros. Un beso muy fuerte a esa niña que seguro que todavía llevas dentro.

Carlos RM dijo...

¡Vaya documento! Aunque se ve que tu padre casi se ha acostumbrado a tus genialidades, si no no se entiende que no se sepa la carta de memoria. Vamos, a mí me escriben eso y lo voy recitando por los rincones. Conmovedor.